Archivo de la etiqueta: Quinta Angustia

ORIGEN DE LAS COFRADÍAS DE SEMANA SANTA EN PORCUNA.- SIGLOS XVI y XVII.- 2º LA SANTA VERA CRUZ

Como quedó expresado en la primera parte de estos artículos, la iniciadora de las cofradías pasionistas fue la de la Santa Vera Cruz. Aunque había nacido en algunos lugares, como Sevilla y Córdoba; (donde ya existía una ermita con ese nombre en 1497); a finales del siglo XV, se extendieron por toda España a partir de 1536 en que el papa Paulo III concede carta de indulgencias a la cofradía de la Vera Cruz de Toledo, logrando gran difusión tras el Concilio de Trento 1545- 1564.

Cuando comparamos las fechas de fundación de las cofradías en los pueblos y ciudades de nuest­ro entorno, podemos apreciar el estrecho paralelismo que guardan en su fundación, en Jaén se establece en 1540, en Andújar 1547[1], en Priego en 1550, Baena 1551, Aguilar de la Frontera 1553, Montoro y Cañete 1554, siendo posteriores en otros lugares cercanos.

En Porcuna, un grupo de laicos devotos, se reúnen y fundan la cofradía de la Santa Vera Cruz, en honor de Cristo Crucificado con el deseo de imitar a Jesús en su pasión y muerte, la fundación tuvo lugar con anterioridad al 29 de mayo de 1553, fecha en la que se toman por primera vez sus cuentas, (por lo que debió haberse fundado, como mínimo, el año anterior); aunque es posible que hubiera existido muchos años antes y por alguna circunstancia se hubiera disuelto, y ahora se volvía a rehacer, ello nos explicaría la frase de los visitadores: “cofradía que nuevamente está por vosotros dichos cofrades y hermanos de ella instituida y ordenada”.


[1] Moreno Almenara, M. rebaja su fecha a 1427: “La cofradía de la Vera Cruz fue fundada en 1427 mediante «vulla; boots y ordenes…»”, en La Cofradía del Vera Cruz de Andújar a través de sus Inventarios de bienes (siglos XVII y XVIII) en Alto Guadalquivir. Especial de la Semana Santa Giennense 1998

Para acceder al artículo completo pinchar en el enlace: https://www.box.com/s/rjm6lchpz43p9xokoml7

Anuncios

LA DEVOCIÓN MARIANA EN PORCUNA. (Sus advocaciones en las Edades Media y Moderna)

Los testimonios históricos revelan que desde los primeros siglos del cristianismo exis­tió  un culto de veneración, superior al tributado a los mártires, en honor a la Virgen María, en re­conocimiento de su privilegio de ser la Madre de Dios, según la carne.

Este culto recibió un enorme impulso tras la celebración en el 431 del Concilio de Éfe­so y el ejemplo dado por el papa Sixto III, en los años inmediatos al Concilio, cuando mandó edificar y consagró en el Esquilino romano una basílica dedicada a la Theotokos (Madre de Dios).

España no permaneció ajena a esta explosión de fervor mariano y en las comunidades cristianas surgieron iglesias y capillas dedicadas a la Madre de Dios, de tal forma que para el año 656, en que se celebró el X concilio de Toledo, el culto litúrgico dedicado a María estaba ya generalizada con toda solemnidad, por lo que para unir criterios se ordenó que la festividad de la gloriosa Madre de Dios, se celebrase en todas partes el mismo día y con igual honor.

La comunidad cristiana de la visigótica Porcuna, todavía Obulco, no permaneció ajena, como no lo ha permanecido nunca hasta nuestros días, a la veneración a la Madre de Dios, bajo múltiples y diferentes advocaciones, pues como proclama el concilio Vaticano II, María es, la que después de Cristo, ocupa en la Santa Iglesia el lugar más alto y a la vez el más próximo a nosotros. Vamos a intentar en este trabajo hacer un repaso de esta devoción en Obulco- Porcu­na a través de las distintas advocaciones con que ha sido y es venerada la Virgen María en la localidad. Siempre con la mente puesta en la unicidad de la Madre de Dios, ya que las distintas advocaciones con que es conocida sólo son formas de nombrarla, unas son con­secuencia de los atributos que la adornan o hechos de su vida: Inmaculada, Encarnación, Anun­ciación, Asun­ción, Milagrosa, etc; otras indicadoras de la mediación entre Dios y los hom­bres: Refugio (de los pecadores), Perpetuo Socorro, Consolación, Auxiliadora, etc, las más toponímicas, por el lugar de apa­rición o de veneración con el fin de distinguirlas de las vecinas: Alharilla, Cabeza, Zocueca, Setefilla, Rocío, etc y también por las circunstancias concretas que motivaron el títu­lo adjudicado, Nieves, de la Calle…

Para accedera al artículo completo publicado en el Programa de la Romería de Alharilla del año 2008, pinchar en el enlace: http://www.box.com/s/nrsxxmm9yivtrabo6ehf

UNA DEVOCIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES (Porcuna 1758 -1936)

Aunque la devoción a la Virgen de los Dolores surge en el siglo XIII en Alemania, su difusión y extensión bajo la advocación de los Dolores de María fue obra de los servitas, Orden que tuvo su origen en Florencia a mediados de siglo XIII, fundada por siete patricios que con el nombre de Siervos de María se retiraron al Monte Senario en 1233, bajo la dirección de San Felipe Benicio. Estos “siervos de la Virgen” o servitas tuvieron como principal cometido meditar sobre la pasión de Cristo y los dolores de su Madre, propagando y popularizando por todas partes esta devoción a “Los Siete Dolores de Nuestra Señora”, consistente en meditar sobre siete momentos de la vida de María, tres de ellos. Profecía de Simeón, Huida a Egipto y Pérdida del Niño Jesús en el Templo, ocurridos durante la infancia de Jesús; y los otros cuatro. Encuentro de María con Jesús camino del Calvario, Jesús Muere en la Cruz, Jesús es bajado de la Cruz y puesto en los brazos de María y Sepultura de Jesús y soledad de María, padecidos por María en la Pasión.

Para acceder al artículo completo  Publicado en “250 Aniversario María Santísima de los Dolores”,  Porcuna 2008, pág 37- 39, pinchar en el enlace:  http://www.box.com/s/1h4at7osr3k4jx8det4a