Archivo mensual: noviembre 2011

COSILLAS DE PORCUNA Y MERCADILLO DE RETALES

Nuevamente Eduardo Chiquero Puentes, con la madurez que le confiere su bien ganado hacer octogenario, nos sorprende con un nuevo libro, “Mercadillo de retales”, en el que continúa la saga emprendida en el año 2008 con “Cosillas de Porcuna”.

Para este primer libro escribí un prólogo, que bien podía haber sido escrito para éste que ahora presenta. En él se compendia su contenido y la impresión y emoción que ambos libros me producen, volver a escribir sobre ellos supondría repetir cuanto en el prólogo escribí, por ello lo incluyo aquí y complemento con la presentación que el autor hizo de ellos.

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Imágenes de la Virgen de Alharilla

Revisando los documentos conservados de la cofradía y ermita de Nuestra Señora de la Encarnación, subtítulo de Alharilla, hemos encontrado que hasta el día de hoy, y desde 1490,  ha habido al menos cuatro imágenes de nuestra patrona en el término de Porcuna.

La tradición recoge hallazgo de una imagen tras la milagrosa aparición de la Virgen a los pastores Antón Frontón y Pero Esteban en la noche del 24 al 25 de marzo, posiblemente del año 1248. La imagen apareció entre las piedras de un gran majano situado en las proximidades del actual humilladero, esta imagen pudo ser de época y factura visigótica, pues contamos con el testimonio epigráfico de la veneración a la Virgen desde los siglos V y VI, en una capilla exis­tente en el fundo Valles arrabal de la ciudad de Obulco, escondida por los cristianos porcunen­ses ante la presión de los musulmanes. También podría tratarse de una escultura femenina pre­cristiana, quizá relacionada con los ritos de la fecundidad y de tez oscura, que al ser hallada fue tomada como ima­gen divina, como hay constancia que ocurrió en otros lugares, y que en algu­nos casos se ha comprobado al ser sometidas a recientes restauraciones. Algo desde luego debió tener la primitiva imagen, para que a los visitadores en 1509 les pareciese deshonesto el que la imagen tuviese que ser vestida por hombres y mujeres, deshonestidad que no se hubiese puesto de manifiesto en caso de ser una talla completa, bien visigótica,  románica o gótica, pues en este caso tendría sus vestiduras labradas en la madera y el vestirla hubiera consistido en cubrirla con ves­tiduras más lujosas o acordes con la moda femenina de la época; en caso de haber sido una talla com­pleta hubiera bastado con ordenar su restauración, con un nuevo estofado, dorado y pintado, como se mandó hacer en otras imágenes  por estos años. Estimamos que no pudo ser una escultura de candelero, por no ser propio de la época, por ello nos inclinamos a pensar que bien pudo ser una escultura de época precristiana, y que posiblemente tuviera bien señalizados sus atributos femeninos, quizá un abultado vientre como las venus paleolíticas, del que posible­mente se derivaría el nombre de su advocación, ya que su nombre era de la Encarnación y no de la Anun­ciación, que se celebra el mismo día 25 de marzo, por todo ello a los visitadores les pa­reció adecuado ordenar que se hiciese una nueva del bulto con el Niño Jesús en sus brazos que fuese de buena calidad y pintura.

Para acceder al artículo completo, publicado en el Programa de la Romería del año 2003, pinchar en el enlace:  http://www.box.net/shared/qs28ey4yg6eiu46pxrey